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Un departamento en Palermo con trama de fondo

¿Cómo es una casa proyectada por una pareja de arquitectos? Un conjunto de conceptos sólidos, detalles de minucioso perfeccionismo y una valiosa fuente de ideas originales. Para inspirarse.

Por Lucrecia Álvarez | Living

 
Vanesa y Nacho posan en el comedor dispuesto junto a los ventanales que dan a la calle con cortinas de lino de algodón (De Levie). Lámparas colgantes diseñadas a medida en cerámica y madera (Ambos Lighting). Derecha: Un toilette casi imperceptible detrás del acceso principal. Todas las puertas son p.  Foto: Javier Picerno. Producción: Ale Altamira

Los arquitectos Ignacio Trabucchi y Vanesa Lijdens ya tenían un proyecto familiar juntos, pero cuando el estudio de él, ATV Arquitectos, comenzó la obra del edificio de la esquina de Ravignani y Nicaragua, ese proyecto se materializó en lo que sería su hogar ideal. “Este departamento era parte de una obra que sabíamos que iba a durar dos años. Teníamos dos años para experimentar, probar cosas y tener mil idas y vueltas”, cuenta ella, quien se hizo cargo del interiorismo a través de su estudio, Lijdens Arquitectura + Interiorismo. Durante ese período dedicaron todos sus fines de semana a buscar soluciones. La paciencia fue clave: probar mil opciones hasta dar con el material indicado, corregir lo que no es exacto y esperar por una idea excelente, todo en pos de respetar un máster plan que los dos conocían bien. En palabras de Vanesa: “Siempre hay algo más para agregar, pero es verdad que cuando finalmente nos mudamos acá, la casa ya estaba muy parecida a lo que es hoy, justamente por haber tenido tanto tiempo para planificar, proyectar y elegir”.

 
Foto: Javier Picerno. Producción: Ale Altamira

Calado. Es imposible embutir en el hormigón. Previendo eso, Vanesa diseñó contenedores de chapa que colocaron durante la construcción del edificio para los spots. Las mesitas del living, iguales a la del comedor diario, tienen tapa de MDF laqueado y patas metálicas que toman la morfología y terminación de la estructura del sillón. Sobre éstas, floreros traídos de un viaje a China y contenedores de junco, de África. Almohadones manchados (Agave Textiles).

 
Foto: Javier Picerno. Producción: Ale Altamira

Máxima flexibilidad: un sistema de paneles móviles que corren alineados en un riel y se pliegan debajo de la escalera permite independizar la cocina o tenerla abierta según la necesidad. Para mantener la continuidad, el cerramiento se trabajó en roble americano, igual que toda la planta. Las sillas del comedor diario son modelo ‘Horqueta’ (Federico Churba) con tapizado de lino (Compañía del Comercio). En este punto se unen el piso de incienso (Indusparquet) con el porcelanato, que se usó en la cocina y en los baños.

 
Foto: Javier Picerno. Producción: Ale Altamira

Siempre en la misma gama de gris, los tapizados van de los linos naturales a la pana generando una paleta de texturas. El objetivo del interiorismo fue “experimentar con el tacto de los materiales”. Mesa de comedor en roble americano con estructura de hierro y sillas ‘Corso’ (Federico Churba) tapizadas en pana de seda (Compañía de Comercio). Los tres cuadritos sobre la tapa de hormigón del mueble son del ilustrador cubano Ramsés. En el escritorio, sillas modelo ‘Tihla’ en hierro y PVC (Increa).

 
Foto: Javier Picerno. Producción: Ale Altamira

Tajantes, los dueños de casa no querían saber nada con agregar otro elemento que rompiera con la premisa de la síntesis material, por eso optaron por planos de vidrio como baranda para la escalera.

 
Foto: Javier Picerno. Producción: Ale Altamira

“En toda la casa no hay un solo espacio que esté desperdiciado. Este pasillo es ancho y quisimos darle una función; si tenemos chicos el día de mañana puede ser un buen lugar para los deberes, porque está súper integrado”. Un artefacto tubular cuelga de la doble altura; es un diseño de Vanesa realizado junro con Huup Iluminación para dar luz al living sin competir con el díptico de Martín Villalonga. Del mismo artista son los cuadros en los descansos de la escalera.

 
Foto: Javier Picerno. Producción: Ale Altamira

La suite tiene una cama laqueada con cajones diseñada por la dueña de casa, igual que el estante y las mesitas flotantes, con veladores (Ambos Lighting). Como complemento de las cortinas de lino de algodón (De Levie), un blackout con sistema roller (Decormundo) preserva el cuarto del sol. En el balcón, la mampostería pintada contrasta con las vetas amarillas del deck de guayubira. Mesa y sillones ‘Mezzo’ (todo de Increa).

 
Foto: Javier Picerno. Producción: Ale Altamira

Mesa modelo ‘Frac’ y sillas ‘Tihla’ en hierro y PVC (todo de Increa). Los tubos de hierro son tutores para las enredaderas que formarán una pérgola verde dando sombra a la zona de comer. “El balcón es nuestro lugar preferido. Tiene un vidrio que da a la doble altura y si mirás para arriba, ves la terraza y la pileta: es como un mirador estrátegico hacia toda la casa. Además de la posibilidad de abrir las ventanas un sábado o un domingo y desayunar al sol”.

 

Organizado en tres niveles, el departamento tiene un gran ambiente social con comedor, living y cocina integrados. En el primer piso la suite está separada de otras dos habitaciones por un pasillo-escritorio que balconea a la planta baja. Arriba, la utopía urbana: un quincho con parrilla y pileta propios..

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