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Claves para iluminar la cocina

Consejos de expertos para iluminar la cocina con máximo estilo y funcionalidad.

 

Informe: Verónica Ocvirk | Foto: archivo Living.

"En estos ambientes, no se trata tanto de lograr un efecto como de apuntar a lo funcional", continúa. "Para eso, en la cocina solemos combinar un tratamiento en el techo con luces embutidas –que podrían ser bipin o leds– con otras puntuales sobre las mesadas. Y luego, si existe, por ejemplo, un comedor diario, o tal vez una isla, allí sí es posible colocar un artefacto colgante. La clave, en todo caso, es contar con una luz lo más general posible, bien pareja, para que nada nos dé sombra al momento de trabajar. Y si la luz blanca resulta demasiado invasiva, bueno: entonces se podrá reemplazar por una un poco más amarilla".

Lámparas y artefactos adecuados

"Como siempre decimos: lo primero es atender a la función del ambiente y, a partir de eso, decidir cómo será la iluminación", suma Romina Staffolani, jefa de producto de luminarias decorativas de Philips. La especialista recomienda las barras de spots empotrables para el techo, que podrán combinarse con luces de tubo debajo de las alacenas. "La mesa de la cocina suele ser mucho más que el lugar donde simplemente se come: se trata de un espacio de trabajo donde, entre otras cosas, los chicos hacen la tarea. Una luminaria colgante de altura regulable puede ser una buena alternativa, mejor todavía si es dimerizable".

En cuanto a la elección de las lamparitas, la experta recomienda inclinarse por lámparas de bajo consumo para la luz general, mientras que para las luces puntuales serán mejores las halógenas (ya sean bipin o dicroicas) o leds, ya que "encienden y apagan muy rápidamente, sin demorar tanto en llegar a su mayor caudal de luz".

Consejos prácticos

Dimerizar es la tarea. Sobre todo en la cocina, tener la posibilidad de regular la luz resulta sumamente práctico. Así se podrá tener, por ejemplo, una luz general fuerte para el momento de cocinar y otra más suave para cenar o, incluso, para dejar apenas encendida durante la noche. Por lo demás, dimerizar no es algo difícil: solamente hay que cambiar la tecla y –eso sí– averiguar con el electricista si el artefacto instalado lo permite.

Ese toque personal. Una opción atractiva y práctica para la cocina es iluminar el interior de las alacenas, sobre todo el de las más profundas. Si además tienen puertas de vidrio esmerilado, pueden ofrecer una variante sutil de la iluminación de efecto.

El encanto de la discreción. "La mayoría de las veces prefiero que el artefacto de iluminación pase lo más inadvertido posible", señala el arquitecto Adrián Ibarroule. "Tal vez para algún sitio especial sí sea posible elegir una pieza que se destaque por forma y por color, pero tampoco se trata de convertir los espacios en un muestrario de artefactos"..

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