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Algunos truquitos para mantener los pisos de cemento alisado.

Cómo cuidarlos de las manchas y evitar que se rompa

Cuando pensamos en un piso, en general se opta por usar materiales nobles, resistentes, fáciles de limpiar y que quede bien en un cualquier ambiente. El cemento alisado es la primera opción a tener en cuenta, y antes de elegirla, es bueno que sepas algunos truquitos.

El cemento alisado es un hormigón armado de entre 3 y 5 cm de espesor, compuesto básicamente por tres elementos: piedra partida (el agregado grueso), arena (el agregado fino) y el cemento puro (que es el ligante).

Para la terminación superficial hay dos versiones. Por un lado el de alisados de cemento, que tiene una apariencia simple, con textura y color poco uniformes que le da un carácter muy especial. Si bien usando cemento blanco se encarece un poco su confección, esto te va a permitir darle un abanico mas grande colores posibles que se le pueden dar con ferrites o incluso con cera color.

Por otro lado tenés el microcemento, que tiene un aspecto similar al anterior, pero no tan rústico. Su aplicación puede hacerse sobre pisos calcáreos, cerámicos, paredes y hasta superficies con azulejos. En esta opción tenemos una carta de colores bastante amplia.

En cuanto a cómo mantenerlos, acá les dejo una guía:

- En ambos casos, luego de su confección, lo ideal es aplicar sellador e impermeabilizante sobre su superficie. Esto mejora su resistencia a la absorción de grasas manchas y humedad. El impermeabilizante se coloca después del fragüe y no es recomendable transitarlo hasta que el trabajo esté terminado.

- Después de curado, la terminación más tradicional es con cera en pasta o liquida. También puede ser con color, para aumentar la protección y resistencia a la absorción de las manchas. Aplicalo periódicamente, dependiendo del uso que de des. Si el piso estuviera manchado o deteriorado, es conveniente que primero le pases un removedor de cera.

- La limpieza diaria se hace con un paño húmedo. Cuidado con los productos que usas, algunos limpiadores en crema o multiusos pueden llegar a mancharlos.

- Es importante saber que no se pueden pulir. Evitá sacar las manchas con esponja metálica, lija o cualquier otro elemento, ya que podés rayarlo.

- Está prohibido el uso de cualquier tipo de ácidos (incluso el amoníaco) para la limpieza; pueden dañarlo de forma irreversible. El PH del producto que utilices tiene que ser neutro.

- Dale prioridad a quitar las manchas de cera de vela, lavandina, café, vino o vinagre, que son altamente perjudiciales y difíciles de quitar si las dejás estacionar.

Hay varias opciones en función del grado; la primera alternativa es el detergente o el jabón blanco. Si son más persistentes, una receta casera es poner bicarbonato de sodio en un poco de agua, aplicándola sobre la mancha. Dejar actuar un rato enjuagar y repetir la operación hasta que desaparezca del todo.

- Las manchas de óxido y tinta hay que cubrirla con ácido oxálico (que es un blanqueador) diluido al 10% y dejarlo que actúe hasta que la mancha se vaya aclarando. Si la mancha no desaparece, se puede reemplazarlo por ácido muriático. ¡CUIDADO! Tengan siempre la precaución de cuidar los ojos y las manos cuando manipulan estos productos..

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