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Un espacio de trabajo con mucha luz natural

En lo que era la azotea de una casa, dos directores de arte instalaron un estudio en el que predomina la luz natural y queda clara su pasión por las imágenes.

En el área de trabajo en equipo, sillas tipo Eames ($380, Calma Chicha) y mesas blancas en madera y laminado hechas para una película..
El espacio está organizado en tres sectores: el del trabajo en equipo; el de la planera; y el área para consultar material gráfico..
El área para consultar material gráfico, con una mesa redonda y sillas Bertoia (Gropius)..
Sobre la planera, Lámpara Cactus comprada en Madrid (Habitat) y cajas de cartón (Papelera Palermo). Sobre la mesa, portalápices Sacapuntas ($178, Kabinett)..
La biblioteca con sus libros y un póster enmarcado de Alfred Hitchcock, una caricatura de Al Hirschfeld comprada en el primer viaje que hicieron a Nueva York. La escalerilla naranja es de la firma italiana Magis ($2.190, Arquimadera)..
El área de la computadora recibe mucha luz: un sistema de cortinas roller verticales y otro plegable en el techo (ambos de Luxaflex) permiten filtrar la claridad. La iluminación artificial se resolvió con un riel con spots reforzado con luces de mesa..
“Además de hacer escenografías, un director de arte elige locaciones y define una estética que debe integrarse a las otras áreas visuales que intervienen en un proyecto”.
Jorge Ferrari y Juan Mario Roust, los dueños de este espacio..
 

Producción: Ana Markarian | Fotos: Daniel Karp | Textos: Lucrecia Álvarez

Jorge Ferrari y Juan Mario Roust son dos directores de arte con una vasta trayectoria en televisión, publicidad, teatro y cine. Si bien suelen ir a visitar a sus clientes a sus respectivas oficinas, la necesidad de contar con espacio propio para trabajar en equipo derivó en la reforma del último piso de la casa que comparten en San Telmo. Ese nivel, que originalmente fue una terraza, ya había sido cerrado cuando compraron la propiedad. Pensando en ganar metros, incorporaron también el balcón mediante un cerramiento de vidrio, pero, en el lado opuesto, conservaron un jardín de invierno donde crecen cactus y crasas que suman un agradable toque de verde al interior.

Para equipar el espacio blanco con pisos de baldosas azules, trajeron un escritorio/planera -diseñado por ellos mismos- donde guardan bocetos predigitales y apoyan las computadoras. Dos mesas en el centro determinan el área de trabajo conjunto, mientras que una mesa redonda en un rincón sirve como apoyo cuando hay que consultar el material gráfico distribuido en las bibliotecas. Clásicos del diseño contemporáneo, preciados objetos de distintas partes del mundo y obras de arte terminan de reflejar el gusto de sus dueños, tan exquisito que hicieron de él su profesión.

LUZ IMPERIOSA
- El cerramiento que se prolonga abarcando parte del techo permitió incorporar los metros de un antiguo balcón sin perder ventilación ni luz natural.
- Para aminorar la claridad, el ventanal que ocupa todo el ancho del ambiente cuenta con cortinas roller, mientras que en el techo vidriado se colocó un práctico sistema extensible de género opaco.
- Para iluminar el área correspondiente al antiguo balcón, con techo inclinado, se colocó un riel en el punto más alto con seis spots dirigidos que abarcan también la mesa central.
- Los sectores donde la inclinación del techo es más pronunciada se aprovecharon para colocar bibliotecas y muebles de guardado.
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