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Ideas para decorar con flores silvestres

Ir al quiosco de flores es una opción, claro; pero también observar qué ofrecen la calle, el patio o el jardín para armar un ramo tan único como los invitados que queremos agasajar

 
Color y forma espléndida, todo en uno, es lo que ofrece la magnolia púrpura. Si tiene uno de estos árboles en su casa o la de algún amigo, recuerde que a sus flores se les caen los pétalos a poco de cortarlas. Si las quiere para una mesa de fiesta, hágalo a último momento.. 
 
A lo minúsculo de las flores de este sencillo cubresuelos, ningún florero le va mejor que unos vasitos de licor. Como cualquier ramo (pero éste especialmente, porque se pone mustio enseguida), no se debe poner al sol.. 
 
Lo delicado de estas mínimas flores silvestres toma cuerpo dentro una sólida azucarera de plata. No es el caso de estos yuyitos, que rápidamente se marchitan, pero la mayoría de las flores se pueden guardar (con florero y todo) en la heladera, en la parte de las verduras, menos fría.. 
 
A un par de ramas de cerezos en flor, nada hay para agregarles. Sí, en cambio, elegirles un bello contenedor, como esta pieza de cerámica color marfil, que les ofrece un sutil contraste.. 
 
Tan generosos en verano, los jazmines trepadores no sólo tienen un aroma exquisito, sino también profundamente evocador, son ideales para una mesa nocturna, a la que regalarán toda su fragancia. La base de una azucarera de cristal tallado le dará un sustento brillante.. 
 
Las flores son iguales; lo que cambia es la composición, hecha con una variedad de frascos de dulce a los que se le quitaron las etiquetas. Todos transparentes, el conjunto hace que se destaquen sus distintos diseños.. 
 
A veces más atractivos que las flores son los frutos, como los de este ligustro, tan común de encontrar formando cercos. Otra opción son los crataegus y la nandina doméstica. Y los que tengan la suerte de pasar las fiestas en una quinta, ¡atención a las zarzamoras y frutillas!. 
 
Cortadas, las flores de la lavanda duran bastante. Violetas y con el tallo ceniciento, lo mejor viene, cuando se secan, ya que es cuando dan más perfume. Si hay en cantidad, se aprovechan desgranándolas con la mano y poniendo lo obtenido en un bol para llevar a un toilette o el dormitorio.. 
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