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Armá tus propios diseños con maples para almacenar huevos

El arquitecto Gustavo Peláez nos muestra cómo reinventar elementos cotidianos de un modo tan sencillo como útil y atractivo

Producción: Arq. Gustavo Peláez | Fotos: Guillermo Giménez.

 

PUF Y MESITA. Para confeccionar este puf, hay que empezar por apilar los cartones en "torres" de hasta 30cm, idealmente, intercalando los colores. En cuanto al pegado, lo correcto es utilizar cola vinílica o cola de empapelar, que se colocará en las salientes y entrantes de cada maple antes de apilarlos. Para que la estructura quede compacta, coloque un elemento pesado por encima para prensarlas hasta que todo esté seco. Finalmente, para unir cada pila, se utiliza el mismo pegamento, o cemento de contacto, y se vuelve a prensar el conjunto. Una variante: colocar un vidrio sobre una de ellas para hacer una mesa baja. Mesa ‘Saarinen’ de 50cm de diámetro ($2.241, La Europea).

 
UN CONJUNTO CON ONDA. Acá, una vista más despejada de los dos pufs (esta vez, sin tapa de vidrio), que deja observar el juego que se puede lograr con los tradicionales colores de los maples –fucsia, verde, amarillo y gris– y sus distintas disposiciones. Sobre cada uno de ellos, grandes almohadones para elevar su altura, hacerlos más cómodos e introducir una nota de diseño de un carácter que puede variar infinitamente. En primer plano, alfombra ‘Batata’ hecha en fieltro de pura lana por Leandro Egido.
 
DAR EN EL BLANCO. Este cesto para papeles (o, por qué no, para planos y cartulinas) es un accesorio perfecto para un home office con personalidad. Lo ideal es utilizar, para cada cara, dos cajas de maples superpuestas y pegadas con el mismo sistema que utilizamos en el puf. Una vez secas, se unen en un ángulo de 90º con costillas de cartón para otorgarles mayor resistencia, elemento que también se utilizará para hacer la base del cubo. Como detalle, podemos agregar unas rueditas que se pegarán con cemento de contacto o tornillos a la base. El toque final: proteger la superficie de nuestro cesto con barniz para papel, lo que le dará un acabado atractivo y mayor firmeza y durabilidad.
 
UNA LUZ DIFERENTE. El método para confeccionar la lámpara colgante es muy parecido al que aplicamos en la construcción del cesto, pero la gran diferencia es que, en este caso, se utiliza una sola capa de maples para cada cara. Previamente, con una trincheta o una tijera, haremos una perforación en cada pico para permitir el paso de la luz. Antes de pegar a 90º cada cara, podemos redondearlas o curvarlas un poco para obtener modelos diferentes. Sobre la superficie de cartón, hacemos un orificio por donde pasará la instalación eléctrica. En el fondo, alfombra ‘Damero’, de fieltro de pura lana (Leandro Egido).

 
GUIRNALDA FESTIVA. En este caso, cortamos las partes sobresalientes de las cajas para formar los pétalos. Una vez más, la mejor idea es utilizar maples de tonos contrastantes o, simplemente, elegir los cartones grises y ponerles luces de colores distintos, lo que provocará otro efecto. Para ensamblarlas en las luces, no tenemos más que hacer un orificio sobre la base de cada flor y asegurar la guirnalda y, como un modo de dar una sensación de mayor movimiento, podemos curvar los pétalos..

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